domingo, 29 de julio de 2012

Me.


Hoy, no puedo pedirle nada al cielo. Todo lo que tenía se ha esfumado. Pensé que, quizás tu podrías haberme ayudado a atisbar otro tipo de felicidad. Quizás una mucho mas completa y satisfactoria que todas las que ya conocía. Supongo que vivir en el recuerdo de nuevo no es tan malo como creo. Quizás, un día dentro de otros cientos de miles de años, en otro mundo, en otra dimensión, te encuentre en un café, bebiéndote un zumo de naranjas, y nuestras miradas, vuelvan a chocar. Quizás dentro de  otros cientos de miles de años, en otro mundo, en otra dimensión, vuelva a sentir esa protección. Quizás dentro de  otros cientos de miles de años, en otro mundo, en otra dimensión, yo deje de quererte alguna vez. 

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